Y que más puedo decir, siento que me parto en dos, siento una necesidad de sentirme amada por ti, y otra mitad que busca amar a otra persona; esa persona que me hace sentir de cierta manera completa, esa necesidad que tengo de sentir que la apoyo, que la protejo, que no quiero que sufra.
Ahora esa necesidad se volverá mi maldición.
No sé si llegaré a tal punto de estar contigo y amar a otra persona, o tal vez de sentirme confundida y hundirme en mis pensamientos.
Elegir o dejar que ambos sigan su rumbo.
Ahora siento como, quien me ama, siente que estoy queriendo a alguien más. Ahora quién me ama, siento que lo voy a perder; una parte de mi se negaría a perderlo, pero otra parte pensará que es mejor así; por una parte sería difícil y trágico dejarte atrás, pero por otra parte lo veo necesario, A cada cuál se le ponen etapas, decisiones por tomar. Ahora debo tomar una, comprenderte y hacer que está relación mejore, o simplemente enojarme y hacerte a un lado.
Siento como esa otra persona me hace sentir bien, pero no puedo comparar mi felicidad contigo a la que voy a sentir a su lado, Todo no era tan complicado sino lo sintiera lo que siento. Pero como sé que yo a ella la quiero, no quiero dejar de estar allí para ella. Y no es porque no te ame a ti, sino porque es mi necesidad apoyarla y saber que está bien.
No quiero otros besos que no sean los tuyos, ni oír otro "te amo" sino es de tus labios; simplemente quiero saber que ella está bien.
No veo porque temer a lo que pueda suceder, Si en realidad te amo y tu me amas no te voy a perder.
Aqui se les dará algo de conocimiento sobre mi. AlejaM :D aunque soy común aunque no corriente, espero que les guste lo que les escribo. :D
miércoles, 21 de marzo de 2012
sábado, 10 de marzo de 2012
viernes, 2 de marzo de 2012
Que tan corto es el suspiro de un corazón roto,
Aquel que por error de otro paga ni mas ni menos que con su propia infelicidad.
Convirtiendo a quien lo posee, en alguien mísero.
Que tan corta es la mirada de un corazón roto,
Aquel que al alzar la vista hacía el cielo, siente como el cielo le devuelve toda su amargura con un cierto ardor que se disipa al bajar su mirada.
Que tan corta es la dicha de un corazón roto,
Aquel que al sonreír por una bella razón para existir, sufre por 100 razones para sentirse aún, más destrozado.
Que tan largo es el olvido de un corazón roto,
Aquel que cada objeto que lo rodea, hace que quien lo posee, llene su cabeza de recuerdos, que hagan que el corazón roto lata aceleradamente,
Cortando lentamente su respiración. Haciendo que poco a poco ese nudo que se atraviesa en medio de su garganta, lo haga sentir asfixiado, con ganas de lanzar un grito de desesperación al aire. Mientras tanto cualquier sentimiento, el más mínimo deseo, sonrisa, mirada; hagan que sus ojos se llenen de lágrimas.
Luego no lograrás ver nada, lo único que piensas es que nadie te escuche, ni nadie te mira. Ser invisible hacía los ojos del mundo.
Ojos que solo te quieren hacer aprender de mal manera.
Ojos que te llenan de vida, para que luego te la arrebaten.
Ojos que cuando te ven, te ven como alguien único, pero a la vez tan igual a todos.
Ojos que solo quieren hacerte caer, hasta verte ya acabado.
Ojos que prefiero estén ciegos, que no me hagan daño.
Aquel que por error de otro paga ni mas ni menos que con su propia infelicidad.
Convirtiendo a quien lo posee, en alguien mísero.
Que tan corta es la mirada de un corazón roto,
Aquel que al alzar la vista hacía el cielo, siente como el cielo le devuelve toda su amargura con un cierto ardor que se disipa al bajar su mirada.
Que tan corta es la dicha de un corazón roto,
Aquel que al sonreír por una bella razón para existir, sufre por 100 razones para sentirse aún, más destrozado.
Que tan largo es el olvido de un corazón roto,
Aquel que cada objeto que lo rodea, hace que quien lo posee, llene su cabeza de recuerdos, que hagan que el corazón roto lata aceleradamente,
Cortando lentamente su respiración. Haciendo que poco a poco ese nudo que se atraviesa en medio de su garganta, lo haga sentir asfixiado, con ganas de lanzar un grito de desesperación al aire. Mientras tanto cualquier sentimiento, el más mínimo deseo, sonrisa, mirada; hagan que sus ojos se llenen de lágrimas.
Luego no lograrás ver nada, lo único que piensas es que nadie te escuche, ni nadie te mira. Ser invisible hacía los ojos del mundo.
Ojos que solo te quieren hacer aprender de mal manera.
Ojos que te llenan de vida, para que luego te la arrebaten.
Ojos que cuando te ven, te ven como alguien único, pero a la vez tan igual a todos.
Ojos que solo quieren hacerte caer, hasta verte ya acabado.
Ojos que prefiero estén ciegos, que no me hagan daño.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

